Pudrición blanca, parda y blanda: ¿cómo afectan realmente a un árbol?
Encontrar un hongo o una zona de madera podrida en un árbol no significa automáticamente que el árbol deba ser talado.
Existen distintos tipos de pudrición, y cada una degrada la madera de una manera diferente. Comprender estas diferencias permite interpretar mejor lo que está ocurriendo dentro del árbol y tomar decisiones de manejo mucho más informadas.
En este artículo revisaremos las tres principales categorías descritas por la International Society of Arboriculture (ISA): pudrición blanca, pudrición parda y pudrición blanda.
La madera está formada por dos componentes principales
Para entender las pudriciones primero debemos conocer cómo está construida la madera.
Está formada principalmente por dos componentes estructurales:
Lignina
La lignina funciona como el "cemento" que mantiene unidas las fibras de la madera.
Es la responsable de entregar:
Rigidez.
Resistencia a la compresión.
Estabilidad estructural.
Celulosa
La celulosa forma las fibras que constituyen la mayor parte de la estructura de la madera.
Estas fibras aportan:
Resistencia.
Flexibilidad.
Capacidad para soportar cargas sin quebrarse.
Cada tipo de hongo degrada estos componentes de manera diferente, por lo que no todas las pudriciones producen el mismo efecto sobre el árbol.
Pudrición blanca
Los hongos de la pudrición blanca degradan principalmente la lignina, aunque algunas especies también pueden atacar parte de la celulosa.
Al perder lignina, la madera:
Pierde rigidez.
Mantiene cierta flexibilidad.
Adquiere un aspecto claro, fibroso o esponjoso.
Este tipo de pudrición recibe su nombre porque, al degradarse la lignina (que posee una coloración más oscura), la madera restante adquiere una apariencia blanquecina.
Según la ISA, algunos hongos asociados a este grupo pertenecen a géneros como Ganoderma y Armillaria.
Pudrición parda
La pudrición parda degrada principalmente la celulosa, dejando gran parte de la lignina prácticamente intacta.
Como consecuencia:
La madera pierde rápidamente su capacidad estructural.
Se vuelve muy seca.
Se fractura y desmorona con facilidad.
Generalmente adquiere una coloración café oscura.
Es común observar la característica fractura cúbica en madera muerta, aunque esta no siempre está presente ni debe considerarse un criterio diagnóstico por sí solo.
Ejemplos de hongos asociados incluyen especies de Laetiporus y Phaeolus.
Pudrición blanda
La pudrición blanda es menos conocida y puede ser más difícil de identificar.
Al igual que la pudrición parda, suele comenzar degradando la celulosa, por lo que comparte algunas características con ella.
Según la ISA:
Puede ser difícil distinguirla de otras pudriciones.
Afecta principalmente la madera cercana al lugar donde se desarrolla.
Es frecuente cuando las condiciones ambientales favorecen este tipo de hongos.
Un ejemplo citado por la ISA en árboles vivos es Kretzschmaria deusta.
¿Cuál es la peor?
No existe una respuesta única.
La ISA señala un aspecto muy interesante:
La pérdida inicial de resistencia suele ser más rápida en la pudrición parda que en la blanca.
Sin embargo, los árboles afectados por pudrición blanca tienen una mayor capacidad para adaptarse formando madera nueva alrededor del área degradada.
Esto no significa que la pudrición blanca sea "segura" ni que la parda implique necesariamente un árbol peligroso.
Cada caso debe evaluarse de manera individual.
Encontrar un hongo no significa que el árbol deba ser talado
La presencia de un hongo es solo una parte de la evaluación.
Un arborista también considera aspectos como:
El tipo de pudrición.
La ubicación del defecto.
La cantidad de madera sana remanente.
La especie del árbol.
La capacidad de compartimentalización.
La arquitectura del árbol.
Las cargas a las que está sometido.
Los objetivos de manejo.
Por eso, dos árboles con el mismo hongo pueden requerir decisiones completamente distintas.
Una buena evaluación va mucho más allá de identificar un hongo
El objetivo no es solamente ponerle nombre al organismo presente.
Lo importante es comprender cómo esa pudrición está afectando al árbol y cuál es el manejo más adecuado para ese caso específico.
En Arboricultura Puerto Varas creemos que no existe una única solución para todos los árboles.
Buscamos la mejor solución para cada árbol.
Referencia
International Society of Arboriculture (ISA). Best Management Practices – Tree Risk Assessment (2022), Capítulo 12: Evaluación y gestión del riesgo de los árboles.
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Porque conservar árboles sanos comienza por comprender cómo funcionan.